E. Sangre y sistema inmunitario - Guía 8

EASL. Guía de Práctica Clínica para el manejo de la Hepatitis Autoinmune

Referencia bibliográfica:

European Association for the Study of the Liver. EASL Clinical Practice Guidelines on the management of autoimmune hepatitis. J Hepatol 2025; 83: 453-501.

  • Elaboración:
    EASL Clinical Practice Guidelines on the management of autoimmune hepatitis. Elabadorada por la Europea Association for the Study of the Liver
  • Comisión o Grupo de SEMEDLAB:

    Comisión de Inmunología, Comisión de Medicina Basada en la Evidencia

  • Miembros de contacto:
    Miguel Ángel Castaño López
    Jorge Díaz Hurtado
  • Fecha inclusión:
    2026
  • ANALISIS DE LA GUIA POR CMLBE

    Esta guía de práctica clínica de EASL 2025 representa una actualización sobre el diagnóstico y manejo de la hepatitis autoinmune (HAI), sustituyendo las anteriores directrices de 2015. Fue desarrollada siguiendo metodología PICO con un panel Delphi de 40 expertos internacionales. Las recomendaciones se clasifican según criterios OCEBM en cuanto a nivel de evidencia (1-4) y fuerza de recomendación (fuerte-débil).

    1. Criterios Diagnósticos:
    • Define que el diagnóstico de (HAI) se basa en: aminotransferasas elevadas, Ig G elevada y la presencia de autoanticuerpos específicos (ANA, SMA, Anti-LKM1, Anti-LC1 o anti-SLA/LP), tras excluir otras causas.
    • Se recomienda los criterios diagnósticos simplificados (2008) si se utilizan tejido triple de roedor para la detección de ANA/SMA. En caso de utilizar células HEP-2/ELISA, propone criterios actualizados (2023) (recomendación débil) y necesidad de validación externa/local de los puntos de corte.
    1. Screening inicial recomendado:
    • Debe realizarse mediante inmunofluorescencia indirecta (IFI) en tejido triple para la detección de ANA, SMA, anti-LKM1 y anti-LC1 en paralelo con la detección de anti-SLA/LP mediante ensayos en fase sólida.
    • Si la IFI es negativa y la sospecha clínica persiste, se repite a una dilución menor (1:40 en adultos, 1:10 en niños) y/o derivar a laboratorio de referencia para autoanticuerpos específicos de órganos (anti-SLA, anti-LKM y anti-LC-1) y no específicos (ANA y SMA).
    • Integra el uso de ELISA/Hep-2 en los criterios simplificados, pero cada laboratorio debe validar localmente los puntos de corte de las pruebas cuantitativas.
    • Necesidad de vigilar el efecto prozona en hipergammaglobulinemia.
    1. Seguimiento y monitorización de pacientes:
    • No se recomienda la monitorización seriada de títulos de autoanticuerpos en adultos, no tienen valor pronóstico. Sí pueden considerarse como seguimiento en niños y adolescentes.
    • El tratamiento de la HAI debe orientarse a la consecución de una remisión bioquímica, clínica e histológica completa. Define respuesta bioquímica completa (RBC) como normalización de aminotransferasas e IgG a más tardar entre 6 y 12 meses tras el inicio del tratamiento.
    • En la fase de inducción, se recomienda monitorización analítica a las 4, 12 y 24 semanas. Posteriormente, el seguimiento debe realizarse cada 2–3 meses para confirmar RBC a los 6 y 12 meses, pudiendo espaciarse a controles cada 3–6 meses en la fase de mantenimiento si la respuesta se mantiene estable.

Buscador